1 mar 2013

«No tenía nada. 
Sólo la sensación de acabar de nacer, 
de no haber aprendido, 
como una cinta virgen. 

No tenía amigos, 
aunque conocía muchas caras, 
voces 
y hasta conocía algunos cuerpos. 

Pensaba en la cantidad de años que llevaba vividos y en lo poco que merecía la pena recordarlos. 

Sólo algunos momentos se habían hecho imborrables».

Paula Izquierdo - La vida sin secreto


(Glimpse, Henrietta Harris)